Quiero que entiendas que tienes una parte de mi y que esa parte no es algo simple. Es más complicado de lo que imaginas. Te has llevado mis sentimientos por ti, mi amor, mis caricias y también la tristeza de no volverte a ver. Me duele pensar que no vuelves y que te vas a quedar con mis pertenencias. Inevitablemente no me las puedes devolver ya que han ocupado parte de tus recuerdos. Y casi mejor ya que, no quiero que las pierdas. Quiero que al menos me recuerdes. Que recuerdes que te quise. Y por si no lo sabes o no lo exprese bien, sigo emocionada e ilusionada de pensarte y de creer que de verdad volverás, pero no para devolverme lo que hay en tus recuerdos sino para crear unos nuevos y mejores.
domingo, 21 de diciembre de 2014
Recuerdos
Llámame romántica o antigua, pero no soy de esas que regalan los besos. No soy de esas que tras un día de amor llega uno de olvido. No soy de las que hoy te quiere y mañana no.
Quiero que entiendas que tienes una parte de mi y que esa parte no es algo simple. Es más complicado de lo que imaginas. Te has llevado mis sentimientos por ti, mi amor, mis caricias y también la tristeza de no volverte a ver. Me duele pensar que no vuelves y que te vas a quedar con mis pertenencias. Inevitablemente no me las puedes devolver ya que han ocupado parte de tus recuerdos. Y casi mejor ya que, no quiero que las pierdas. Quiero que al menos me recuerdes. Que recuerdes que te quise. Y por si no lo sabes o no lo exprese bien, sigo emocionada e ilusionada de pensarte y de creer que de verdad volverás, pero no para devolverme lo que hay en tus recuerdos sino para crear unos nuevos y mejores.
Quiero que entiendas que tienes una parte de mi y que esa parte no es algo simple. Es más complicado de lo que imaginas. Te has llevado mis sentimientos por ti, mi amor, mis caricias y también la tristeza de no volverte a ver. Me duele pensar que no vuelves y que te vas a quedar con mis pertenencias. Inevitablemente no me las puedes devolver ya que han ocupado parte de tus recuerdos. Y casi mejor ya que, no quiero que las pierdas. Quiero que al menos me recuerdes. Que recuerdes que te quise. Y por si no lo sabes o no lo exprese bien, sigo emocionada e ilusionada de pensarte y de creer que de verdad volverás, pero no para devolverme lo que hay en tus recuerdos sino para crear unos nuevos y mejores.
domingo, 23 de noviembre de 2014
AMNESIA
Me atravesó el pecho como una flecha, pero no era de Cupido. Ardía como el calor del amor, la única diferencia es que no lo sentía. Creo que en ese momento me paralicé demasiado y para cuando quise reaccionar, ya no estaba. No sabía quien me había causado ese dolor permanente. No sabia si había pasado una hora o un mes desde el momento en el que me dieron el hachazo. Solo se que todo ese tiempo me lo había pasado allí parada. Al despertar no sentía hambre ni sed, ni calor ni frío. No sabía donde estaba exactamente hasta que me puse a pensar y recordar. Bueno, lo hacia inconscientemente porque ni siquiera recordaba la existencia de la palabra pensamiento.
Empecé a caminar, cada vez mas deprisa hasta que me vi corriendo. ¿Hacia donde? No se pero mi cuerpo lo pedía por instinto animal. La gente me miraba por la calle pero yo a ellos no les veía, solo me veía a mi corriendo y corriendo. Seguí varias calles y de repente paré. Paré sin más, en seco. Me senté en el suelo o simplemente me caí de cansancio y comencé a llorar. Miré al frente y me encontré con un muro en el que ponía:" DEJASTE UNA PALABRA NUBLADA A PUNTO DE LLOVERSE". Mis ojos pararon de llorar, mi cuerpo se levantó. Alcé la mirada al cielo y con un beso de despedida me di media vuelva y volví al lugar exacto al que pertenecía.
miércoles, 5 de noviembre de 2014
BÚNKER.
Ya no es el daño lo que me duele porque me he vuelto insensible a todo, y cuando digo todo, es absolutamente todo. No es por ser cruel, sino por mi misma. Por defenderme de los demás.
Los días pasan y lo más probable es que en cada uno me encuentre con una decepción. Llamadlo cobardía si queréis porque es lo que parece, pero yo no estoy dispuesta a dejarme matar de esta forma. Creo que mi propio corazón lleva una coraza para no latir más rápido con las ilusiones y decepciones. La puse yo a presión para que ciertas personas dejaran de bombardear mi fortaleza y poder ganar esta guerra. Lo siento mucho por todas aquellas personas que aun no las he dejado entrar en mi vida y lo siento por todo el daño que yo pueda provocar sobre ellas porque muchas no se lo merecerán, de eso estoy segura. Vosotros sois los que tenéis que pararles los pies a los enemigos antes de culparme por mi falta de atención o por mi frialdad a la hora de hablar o mirar, que cuando ellos ya no estén volveré a ser yo misma, lo prometo.
Los días pasan y lo más probable es que en cada uno me encuentre con una decepción. Llamadlo cobardía si queréis porque es lo que parece, pero yo no estoy dispuesta a dejarme matar de esta forma. Creo que mi propio corazón lleva una coraza para no latir más rápido con las ilusiones y decepciones. La puse yo a presión para que ciertas personas dejaran de bombardear mi fortaleza y poder ganar esta guerra. Lo siento mucho por todas aquellas personas que aun no las he dejado entrar en mi vida y lo siento por todo el daño que yo pueda provocar sobre ellas porque muchas no se lo merecerán, de eso estoy segura. Vosotros sois los que tenéis que pararles los pies a los enemigos antes de culparme por mi falta de atención o por mi frialdad a la hora de hablar o mirar, que cuando ellos ya no estén volveré a ser yo misma, lo prometo.
Aquella gente que decide hacerte daño, ¿Por qué lo hará? Creo que no he dado motivos a nadie, por lo menos no a ellos y es lo que mas gracia me hace. Los menos apropiados se revelan contra ti por falta de diversión o de vida mayormente. No saben que sus flechas ya no se clavan en mi, no saben que a ellos seguramente se las estén clavando y eso es lo más triste. No me toméis como egocéntrica porque no me baso en mi solo para querer este búnker, así también protejo a los míos aunque no lo parezca. No me presento pasiva a los demás. No intentéis seguir andando creyendo que tenéis la victoria en la mano porque serán vuestras propias decisiones las que os harán fracasar y a mi, vencer.
miércoles, 3 de septiembre de 2014
A MILÍMETROS DE TI.
Cuantas veces quise llorar por ti y cuantas sin quererlo me arrancaste un mar de lágrimas. Lágrimas que no eran saladas, sino que tenían un amargo incalculable. Un amargo que mata. Puro veneno. Y lo que no paro de preguntarme constantemente es que si todo esto que tu provocas sin querer, inconscientemente, merece la pena o no. Quiero saber si aún puedo pensar en el día en el que tus labios puedan ser pensados sin la necesidad de imaginarlos a milímetros de los míos, sin tener que rogar a los dioses que un día pases por casualidad por mi puerta y podamos acabar endulzándonos, recorriendo cada parte de nuestros cuerpos, estudiando todas las asignaturas de tu piel y pasando los exámenes de tu ombligo. Susurrando a tus oídos que me dejen volver, que me hagan repetir. Y si esto merece un castigo, que sea contigo porque ya sabes que solo me encuentro amargo, espeso, incluso espolvoreado y no es precisamente polvo de hadas. Polvo de ese que se esconde entre tus dedos y que solo él sabe hacerme volar, y que al volar me hagas olvidar aquel desecho que tengo por corazón, para poder amarte puramente.
domingo, 1 de junio de 2014
CAFÉ.
Tú y yo somos un rompecabezas mal estructurado. Somos una ecuación sin solución. Somos una pintura abstracta indescriptible. Somos una competición sin campeón. Somos y no somos. Por lo menos fuimos algo, aunque no recuerdo ni el espacio ni el tiempo en el que sucedió. Sé que hay un sentimiento, bueno no sé si denominarlo así. Podemos decir que fue algo efímero. Llamémoslo compasión para engañar al mundo o a nosotros mismos. Olvidemos que fue amor si es que podemos, claro, y recordemos que fue un roce, una mirada lo que nos unió, ¿no?.
Sabiendo que eres veneno, dejé que mis labios fueran mordidos. Permití ceder mi vida por un segundo de placer, por poder sentir algo que sin duda jamás habría sentido si tu no estuvieras allí. Ahora, sabiendo que ya no estas, apenas me quedan un par de suspiros de vida, un par de recuerdos de tus amargos labios, y un café que determina mi tiempo. Gota a gota me consumes, cual gota de este café atraviesa mi garganta, cual calor que este me cede. Como en el mismo instante que tú me tocas.
De este par de recuerdos, la mitad son de tus lágrimas de adiós. Aquella pequeña cascada que corría desde tus ojos vidriosos y apasionados, que me envolvía como una tormenta de verano en pleno Agosto. Me empapaba de dolor y frustración. Echaría de menos tu veneno, nuestro rompecabezas, aquel café de mediodía y las mentiras creadas para nosotros a medida.
martes, 20 de mayo de 2014
4. La clave.
"Mañana, a las cinco. En la calle de siempre. Estaré en el banco"
Con esas palabras Marta se levantó un día más. Pensaba y pensaba todo lo que había hecho y sabía que Tom no conocía toda la verdad. Nunca supo cual fue la versión de Violeta, pero es verdad que les encontró a ella y a Rodrigo besándose. Es cierto que fue infiel.
El desayuno estaba en la mesa junto a una nota de su madre que decía: "Hoy no puedo desayunar contigo, cielo. Que pases un buen día. Nos vemos esta tarde." Esta tarde .... ¡ESTA TARDE! Se la había olvidado de que esta tarde iba a intentar volver con Tom, que le quería aunque no lo pareciera y que odiaba verle tan frío con ella. No lo aguantaba, pero le había hecho daño y era normal que quisiera olvidarla.
Debía hablar con Marina, su mejor amiga y la gran experta en amores y rupturas de ese tipo porque, además de ser muy guapa, era muy inteligente y había tenido a un montón de chicos a sus pies.
Clase. Ocho de la mañana. No paraba de mirar a Tom. Se sentía hasta obsesiva, pero no podía evitarlo. Ha sido su chico durante estos últimos siete meses y con él había estado mejor que con ningún otro. No solo era su novio, sino también su cómplice, su mejor amigo. Quería arreglar las cosas. Solo eso.
Las horas pasaban lentamente y no podía parar de pensar en todos los buenos momentos que había pasado con él en estos meses. Las clases no habían sido productivas ya que, al menos Marta no paró de pensar en todo lo que sucedió en el aula de castigo y solo quería estar abrazada junto a el como aquellas tardes que pasaban en El Retiro, tirados en el césped y comentando la inmensidad de cotilleos que ocurrían a diario en el instituto y por supuesto, celebrando su amor a los cuatro vientos. Una vez hasta se quedó dormida encima suya, con una gran confianza y seguridad que jamás pensaba que conseguiría estando con un chico como él.
Sonó el timbre que indicaba la finalización de las clases. Estaba nerviosa. En apenas tres horas iba a estar hablando con su ¿ex-novio? Ni siquiera tiene claro si lo dejaron en algún momento, aunque supone que con su mala acción fue ella la que tomó la iniciativa de dejarlo. "Otra cosa más que añadir a la lista de errores cometidos" pensó mientras llegaba a casa.
Las dos. Las tres. Las cuatro...
Llegó la hora de salir de casa y dirigirse al lugar de encuentro con Tom. Iba segura y con ganas de que esto llegara a su fin. Podría ser bueno o malo, pero quería salir del limbo en el que se encontraban los dos. No quería seguir con la duda de si esto se frenaría en seco o empezaría a dar pequeños pasos para volver a ser lo que eran o por lo menos intentarlo.
Las cinco."¡Allá vamos! Es el momento" pensó cuando giró la esquina y se encontró a Tom sentado en aquel banco lleno de recuerdos.
- Hola.. ¿Cómo estás?- Se notaba tensión cuando Tom empezó la conversación.
-Bien.. bueno, todo lo bien que puedo estar ante esta situación. Hacía mucho que no veníamos a este banco y estábamos los dos juntos...
- Ya..- El silencio era como un muro entre los dos- No debiste..
- No debí, y por eso estoy aquí para explicarme y para que ambos conozcamos todos los detalles porque, aunque la culpa sea mía, los dos nos debemos esto.
- Quiero que hables, que lo cuentes todo.
-No se que es lo que te habrá contado Violeta pero esta es mi versión.
El viernes salí a dar una vuelta después de clase con Marga y con Jaime, fuimos a cenar algo y después a la vuelta sabes que me vuelvo sola. Me encontré con Rodrigo. Tú ya sabes que no estábamos bien por la discusión que tuvimos en clase y me sentía bastante mal... Volviendo al tema, Rodrigo me dijo que si quería dar una vuelta con él. Me negué, entonces fue cuando me propuso quedar el sábado y acepté, necesitaba despejarme tras la pelea que tuve contigo. Además tu no me contestabas a las llamadas.. Finalmente nos vimos, pasamos una buena tarde, él se empezó a acercar a mi y yo me encontraba débil por nuestro estado.. Me recordó los buenos momentos que pasé contigo y... me besó y le besé. Fue entonces cuando pasó Violeta y nos vio, en ese momento me aparté de él y me fui corriendo a casa. Desde ese momento sabía que esto supondría el fin de una etapa, de nuestra etapa. Te juro que no paro de llorar todas las noches de rabia y arrepentimiento.- dijo sollozando Marta por la ansiedad que le provocaba la posible pérdida.
- No debiste -Volvió a contestar Tom- No me parece excusa suficiente para que te dieras el derecho a besar a otro.. Jamás te imaginé haciéndolo.. No lo entiendes. Por eso te elegí a ti como mi chica, porque tú me dabas confianza, pero tú misma la has roto.
Con las lágrimas en los ojos ambos empezaron a llorar desconsoladamente y por ello se sintieron unidos de nuevo. Por una nueva causa. Se abrazaron con muchísima fuerza y pasión. Al soltarse Marta intentó besarle, pero Tom contestó con un "necesito tiempo". Se levantaron, y con dos besos se despidieron hasta el día siguiente.
domingo, 27 de abril de 2014
3. La quedada inesperada.
Rosa, la profesora encargada del aula de castigo, me vio llegar y me mando sentarme. Me sorprendí al ver que solo había dos pupitres. Solo dos castigados hoy, vaya suerte. Me tocaba pasar la tarde más incomoda de mi vida y quizás la más importante. Solo deseaba que Marta no se presentara allí, lo deseaba con toda su alma y con todo el odio que ella misma le había provocado. Lo peor es que aún la quería, aún sentía por ella y es lo primero que quería evitar. No quería el contacto con ella porque podría volver a despertar ese sentimiento de amor que tuvo hace apenas un par de días. Pero después de lo que hizo no se veía preparado para perdonarla y en el caso de que lo intentara, jamás se podría olvidar de ello y lo tendría demasiado presente cada vez que la viera y pasara tiempo con ella.
- Hasta que la señorita Gómez no llegue el reloj no empezará a contar, ya sabe las normas.
"Joder, Marta ¿donde estás?..." Tom se estaba poniendo histérico. No se pensaba pasar toda la tarde allí, tenía entrenamiento después y no podía permitirse faltar estando a finales de Liga. Por una parte estaba deseando que llegara para terminar lo antes posible y luego irse y por otra parte no tenía ganas de verla. Por fin llegó y en silencio se sentó en la mesa que había a su lado y mantuvieron el silencio hasta que Rosa les avisó de que tenía que salir un momento.
-Llevas dos días evitándome. He hablado con Violeta. Me lo ha contado y sé que soy culpable, pero creo que ambos nos merecemos esta conversación.
-¿Merecer? Después de todo tú no te mereces ni mis miradas... Pensaba que ibas a ser tú la que me lo iba a contar, que no me tendría que enterar por los demás... Y menos por Violeta que apenas me llevo con ella.
- ¡¿Crees que no me arrepiento de lo que hice?! -dijo con lágrimas en los ojos pero intentando mantener la compostura- Yo no esperaba haber quedado con Rodrigo, y menos que llegáramos a ese punto y adem..
-¡FUE CON RODRIGO! Impresionante.. y yo pensando que seguíamos bien como si fuera el primer día. Esto es de las cosas que ni puedo olvidar ni perdonar. Eras demasiado consciente de lo que hacías. Estoy seguro de que fue algo mutuo.
- Pensaba que sabías que era Rodrigo, como me has dicho que te lo contó Vio... De todas formas yo quería contarte lo que pasó, de verdad. Aunque ya te lo hayan contado otros. Pienso que lo mejor es quedar un día fuera y hablarlo. Si tú quieres, claro. Pero si piensas que esto debería terminar así y que no quieres que volvamos a hablar así lo hare y asumiré mi culpa. Seremos compañeros y ya está.
Tom se sorprendió al ver la humildad que Marta estaba teniendo y a lo que estaba dispuesta. Empezó a pensar que quizás no sería mala idea quedar y dejar el tema zanjado para siempre y así cada uno seguir su camino. Sabía que aunque esto sucediera, él no podría soportar verla con otro. Haciendo lo que hasta hace dos día estaba haciendo con él y le saltarían todos los recuerdos a la mente. Le dolería.
- Mañana, a las cinco. En la calle de siempre. Estaré en el banco.
Volvió Rosa y el silencio se estableció de nuevo en la sala. Terminó la hora de castigo y cada uno se fue por su lado. Sin ningún adiós o una simple mirada.
- Hasta que la señorita Gómez no llegue el reloj no empezará a contar, ya sabe las normas.
"Joder, Marta ¿donde estás?..." Tom se estaba poniendo histérico. No se pensaba pasar toda la tarde allí, tenía entrenamiento después y no podía permitirse faltar estando a finales de Liga. Por una parte estaba deseando que llegara para terminar lo antes posible y luego irse y por otra parte no tenía ganas de verla. Por fin llegó y en silencio se sentó en la mesa que había a su lado y mantuvieron el silencio hasta que Rosa les avisó de que tenía que salir un momento.
-Llevas dos días evitándome. He hablado con Violeta. Me lo ha contado y sé que soy culpable, pero creo que ambos nos merecemos esta conversación.
-¿Merecer? Después de todo tú no te mereces ni mis miradas... Pensaba que ibas a ser tú la que me lo iba a contar, que no me tendría que enterar por los demás... Y menos por Violeta que apenas me llevo con ella.
- ¡¿Crees que no me arrepiento de lo que hice?! -dijo con lágrimas en los ojos pero intentando mantener la compostura- Yo no esperaba haber quedado con Rodrigo, y menos que llegáramos a ese punto y adem..
-¡FUE CON RODRIGO! Impresionante.. y yo pensando que seguíamos bien como si fuera el primer día. Esto es de las cosas que ni puedo olvidar ni perdonar. Eras demasiado consciente de lo que hacías. Estoy seguro de que fue algo mutuo.
- Pensaba que sabías que era Rodrigo, como me has dicho que te lo contó Vio... De todas formas yo quería contarte lo que pasó, de verdad. Aunque ya te lo hayan contado otros. Pienso que lo mejor es quedar un día fuera y hablarlo. Si tú quieres, claro. Pero si piensas que esto debería terminar así y que no quieres que volvamos a hablar así lo hare y asumiré mi culpa. Seremos compañeros y ya está.
Tom se sorprendió al ver la humildad que Marta estaba teniendo y a lo que estaba dispuesta. Empezó a pensar que quizás no sería mala idea quedar y dejar el tema zanjado para siempre y así cada uno seguir su camino. Sabía que aunque esto sucediera, él no podría soportar verla con otro. Haciendo lo que hasta hace dos día estaba haciendo con él y le saltarían todos los recuerdos a la mente. Le dolería.
- Mañana, a las cinco. En la calle de siempre. Estaré en el banco.
Volvió Rosa y el silencio se estableció de nuevo en la sala. Terminó la hora de castigo y cada uno se fue por su lado. Sin ningún adiós o una simple mirada.
domingo, 20 de abril de 2014
2. Día eterno.
Sabía lo que iba a pasar, se levantó corriendo y en menos de cinco minutos salió de casa. Eran las ocho menos cinco y más le valía correr si quería llegar a clase antes de que "El Barbas", comúnmente llamado, entrara en clase y le pusiera un retraso. Además era ya el tercer día y eso suponía un castigo por la tarde, cosa que no se podía permitir. Hoy no.
Supo que llegaba tarde cuando empezó a oír la fuerte voz del profesor de Física preguntando por quien no había traído los deberes.
Llamó a la puerta: -¿Se puede?
- Señorito Martínez, vaya, vaya, vaya... Estás cogiéndole afición a llegar tarde.
-Disculpe profesor, he tenido problemas por el camino- dijo excusándose - El autobús ha llegado más tarde de lo previsto.
- Te has ganado un retraso, el primer castigo que tienes en todo el curso, además que ya estamos en la recta final. No te puedes permitir llegar tard...
-¡Perdón profesor! - gritó una voz femenina que reconoció al segundo - Tiene que perdonarme he intentado llegar lo antes posible per...
-¡Nada de escusas señorita Gómez! usted y el señorito Martínez pasarán la tarde juntos en el colegio y no se hable más. Siéntense.
¡¿Qué?! Esto no le podía estar pasando a él. Lo que más evitaba, lo que no quería que ocurriera, iba a pasar. Iba a pasarse la tarde con Marta, la persona a la que tanto había querido y tanto daño le había hecho en apenas unas horas. Estaba todo muy reciente y no iba a ser capaz de estar toda una tarde a su lado, con la obligación de hablarle e intentar ser amable cuando le salía el instinto asesino al mirarla a los ojos.
Se sentaron y la miró de reojo para ver su expresión al darle la noticia el profesor. Ni se inmutó. Estaba como un ser inerte. Fría. Esta tarde podrían pasar cosas imprevistas pero al menos, sacaría la conclusión tan deseada de si seguir aquí o abandonar.
Se encontraba tan disperso que ni siquiera se dio cuenta de que Juan, su compañero de clase, llevaba diez minutos intentando que le ayudara con el ejercicio de Física.
sábado, 19 de abril de 2014
1. Se acerca la tormenta.
Aquella mañana de verano no era lo mismo. Ni el sol lucía como antes, ni el jardín mostraba todo su esplendor en el que la abuela tanto trabajó aquella tarde. Tom decidió hacer como que nada había pasado aunque en su cabeza todo daba vueltas. Aquella noche había cambiado para siempre su vida, todo en lo que el creía, su forma de ver el mundo y su autoestima habían cambiado. Ni siquiera él se reconocía.
¿Por qué tuvo que pasar? No estaba preparado en absoluto. Desde la charla de ayer con Violeta se sentía extraño. Quería llorar, huir de sí mismo, pensaba que no le vendría mal un tranquilizante para caballos en ese momento para morir o por lo menos dormirse durante una larga temporada hasta que todo aquello pasara porque no podía pensar en otra cosa. No quería más decepciones.
Llaman al timbre. Es Lirio, que volvía de comprar el pan. Hoy le tocaba ir a él, pero como no se había levantado, le tocó ir a su hermana pequeña a pesar de la cantidad de escusas y quejas que puso. No se encontraba nada bien, ni siquiera escuchaba los gritos de su hermana histérica reprochándole que por su culpa había tenido que hacer ella todas las tareas que a él le tocaban. Se metió en el baño con el objetivo de darse una ducha para despejarse y ver si se le aclaraban las ideas. Pensó en llamar a Lucas para contarle lo de anoche y como se sentía. Era su mejor amigo, el que mejor le conocía y le podría aconsejar sobre que decisión tomar, aunque pensaba que hasta incluso a él, el rey de los consejos, le iba a costar ayudarle en su decisión.
- Lucas, ¿estas haciendo algo importante?
-No tío, ¿Por qué?
- Ven a mi casa, necesito contarte algo.
A la hora se presentó allí, como un clavo. Tom le abrió la puerta y con rapidez se dirigieron hacia su habitación. Cerró para que nadie escuchara aquella conversación, ya que su hermana era demasiado cotilla y ya les echó el ojo nada más llegar Lucas a casa.
Lucas sin querer esperar un segundo más para saber que pasaba dijo:
- Tío, no se a que viene todo esto.¡Explícate!
- Ayer por la noche... vino Violeta...
-¡¿Y qué?!Vamos no te hagas de rogar cuéntalo ya.
-¿Te acuerdas de lo que hablamos el sábado pasado? Pues ha sucedido. Lo peor es que no puedo ir a verla. No me atrevo. Y me hubiera gustado una explicación. Me siento fatal, no se si voy a ser capaz de seguir así. Necesito cambiar de aires, tío. Estoy pensando en abandonar, pero no puedo. Todo lo que quiero está aquí, es su presencia la que no seré capaz de aguantar. Su cara de sonrisa falsa y de intentar volver a quererme, pero yo a ella por mucho que la quiera no puedo mantener este engaño. Voy a cortar de raíz. Estoy pensando en irme. Necesito olvidar a Marta.
-¿Irte? ¿Dónde?¿Y me lo dices así? ¿Sin más? Estas siendo muy precipitado. Piénsalo.
miércoles, 2 de abril de 2014
Te adoro.
Cuando te necesito nunca estas. Tu ausencia me mata. Necesito tu voz, tus roces, tu sonrisa. Cuando tu te vas, yo dejo de latir por un segundo, me cuesta respirar. Eres la mayor falta de mi cuerpo, cada rincón de mi te espera. Espera que gires la esquina y te vea frente a mi, mirándome con esos ojitos brillantes de emoción.
Que me encantas, todo lo que tienes es perfecto...hasta tus imperfecciones. Todo.Sé mio. Compartamos cada segundo, apaguemos la luz, dejémonos llevar. Seamos uno solo. Que solo te necesito a ti para olvidar el mundo, para evadirme, para sentirme bien. Un roce tuyo altera todos mis sentidos, me paraliza y me incita a hacer cosas prohibidas, me incita a no soltarte nunca, a atarte a mi cama, a volar para no regresar.
Empecé sin ti y acabaré contigo.
domingo, 30 de marzo de 2014
Ella es impredecible.
Y si todo sucediera como nosotros queremos, ¿dónde estaría la chispa de la vida? ese misterio que la convierte en algo interesante, algo que da miedo pero satisfacción a la vez. Buscando esa intriga, ese"¿y ahora que?", que pase lo menos esperado respecto a tus apuestas. Sino, no sería vida, sería vivir una historia ya contada.
La vida la escribes con cada uno de tus pasos, decisiones, gestos o cualquier cosa determinante que provoque un cambio en ésta. Si tus gestos, palabras o pasos estuvieran ya dados, tú solo tendrías imitarlos, seguirlos.¿Para qué ver una película cuando te han contado ya el final de ésta? Pues lo mismo con la vida, a diferencia de que aquí, en la realidad, las cosas son impredecibles.. ¿Qué pasará después? Es como cuando te dejan una serie a medias, tienes que esperar al día siguiente para saber que es lo que te espera. Por ello, aunque suene muy típico, vivid vuestra vida al máximo y no dejéis que los demás la vivan por vosotros.
Cambio de actitud parte 1.
"Un cambio de actitud es lo que necesito en estos momentos. tengo que darle un cambio a mi vida en menos de dos semanas si quiero que las cosas salgan bien. He de hacerlo por mi y mi familia.
Desde la muerte repentina de mi abuela todos nos habíamos quedados destrozados, sobretodo mi madre que tras verla sufrir durante mucho tiempo vio como le llego su final. No tenía fuerzas para seguir, estaba hundida. Por lo tanto aunque yo también lo estuviera tuve que sacar a delante la familia por un par de meses y ademas combinarlo con el colegio en el que no me iba del todo bien.
El recuerdo de mi abuela estaba en todos lados y mas de una vez me hundía, pero solo era capaz en mis momentos de soledad. Teníamos bastante con lo que estaba sufriendo mi madre al echar de menos todas sus llamadas diarias para preguntar por nosotros, esa atención que nos prestaba como si fuéramos sus hijos... por eso para mi va a ser siempre como mi segunda madre, aunque no este se que ella nos vigilara.
Pero ademas del sufrimiento vivido en esta etapa de nuestra vida había que mirar hacia nuestro segundo problema, el abuelo. Estaba enfermo y alguien se tenia que encargar de él ahora que mi abuela ya no esta. Hay dos opciones: una residencia o que se venga a vivir con nosotros. Teniendo en cuenta que la segunda opción era mas que complicada si pensábamos en nuestra situación económica y el tamaño de nuestra casa, decidimos que con un préstamo bancario le meteríamos en una residencia el tiempo que podamos, por lo menos hasta que se normalicen las cosas y nos calmemos todos un poco. Estamos con los nervios a flor de piel y al mínimo pensamiento nos echamos a llorar en cualquier esquina."
FALTA DE TI.
"Cuando la noche ha terminado para mi, empieza para otros."
Otro día mas sin poder ir a verte, esta distancia se me hace imposible.Es imposible.
El día que podamos tener algo juntos sera el día mas feliz de mi vida.
Ya ni los fines de semana me consuelan porque ni en esos casos puedo verte. Era mi único remedio, mi única manera de sentirme bien. Viéndote. Porque es verdad cuando digo que hasta que no te consiga, no me puedo plantear nada con otro chico, y es que de veras me gustas...
Que embarazoso todo. Hoy es un día especial para ti y yo no soy capaz ni de hablarte para desearte lo mejor y que disfrutes de él. No soy capaz si no estoy contigo.
¿Qué es eso que tienes que me vuelve loca ? Es un sinvivir. Cuando intento evadirme apareces tú por mi mente para descolocarme entera, para hacerme daño de forma indirecta, ya que es un daño que me he creado yo sola por tu ausencia. Tengo falta de ti.
Y pensar que tuve dos oportunidades de estar contigo, de disfrutarte, de sentirte. No fui capaz... Que tonta por mi parte.
Soy capaz de todo contigo, soy capaz de ir a buscarte en estos momentos, de presentarme en tu puerta y pasar toda la noche contigo, sin necesidad de un roce excesivo. Soy capaz de lo que sea por volver a ver esa sonrisa, esa mirada, esos ojitos que me llaman y me obligan a buscarte en la noche.Hoy no es una buena noche porque, cuando la noche acaba para mi, empieza para ti.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)










