domingo, 23 de noviembre de 2014

AMNESIA

Me atravesó el pecho como una flecha, pero no era de Cupido. Ardía como el calor del amor, la única diferencia es que no lo sentía. Creo que en ese momento me paralicé demasiado y para cuando quise reaccionar, ya no estaba. No sabía quien me había causado ese dolor permanente. No sabia si había pasado una hora o un mes desde el momento en el que me dieron el hachazo. Solo se que todo ese tiempo me lo había pasado allí parada. Al despertar no sentía hambre ni sed, ni calor ni frío. No sabía donde estaba exactamente hasta que me puse a pensar y recordar. Bueno, lo hacia inconscientemente porque ni siquiera recordaba la existencia de la palabra pensamiento. 
Empecé a caminar, cada vez mas deprisa hasta que me vi corriendo. ¿Hacia donde? No se pero mi cuerpo lo pedía por instinto animal. La gente me miraba por la calle pero yo a ellos no les veía, solo me veía a mi corriendo y corriendo. Seguí varias calles y de repente paré. Paré sin más, en seco. Me senté en el suelo o simplemente me caí de cansancio y comencé a llorar. Miré al frente y me encontré con un muro en el que ponía:" DEJASTE UNA PALABRA NUBLADA A PUNTO DE LLOVERSE". Mis ojos pararon de llorar, mi cuerpo se levantó. Alcé la mirada al cielo y con un beso de despedida me di media vuelva y volví al lugar exacto al que pertenecía.


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