lunes, 30 de septiembre de 2013

VACÍO.

Tras esperar unas cuantas horas en la sala de espera, escuchando mil sollozos, gritos, gemidos, alguna que otra risa, y el sonido de un aparato que continuamente sonaba al compás de mi latir, me tocó a mi.
Era la primera vez que pisaba aquella consulta. No me imaginaba que fuera a necesitar ir allí, de hecho no creo que lo necesite. No lo necesito. Estoy aquí porque los demás creen que si. Que es para que me calme, me desahogue y me relaje un poco, pero solo consiguen que me ponga mas nervioso, furioso y con pocas ganas de hablar. No se porque me hacen venir, ya conocen mis sudores fríos que me bloquean de pies a cabeza y hasta que suelto prenda ha pasado una eternidad, sin embargo estoy aquí para probar y si no sale bien (que no lo creo) no volveré a venir y fin.
Abrí la puerta que cerró el último paciente con lágrimas en los ojos y por un momento me quedé en blanco, di un paso adelante y cerré. No vi a nadie. Estaba yo solo en una sala blanca, muy iluminada. Hasta que fijé bien mi mirada y vi a un señor trajeado cubierto por una bata blanca sentado en una silla al lado de un sofá negro donde supuestamente yo debía sentarme así que, así lo hice y todo empezó.
Me bombardeo con aproximadamente un millón de preguntas durante una hora de tortura continua.
-¿ Cuál es tu nombre? ¿Qué clase de ayuda necesita? ¿Sufre algún tipo de trauma? ¿Qué le ocurre? ¿Por qué recurre a mi? ¿Qué piensa? ¿Por qué no reacciona? ¿Va usted a contestar alguna de mis preguntas? Etc ... Hasta que me pregunto:-¿Cómo se siente?. En ese momento mi sistema informático se volvió a activar, mis neuronas reinstalaron el programa y una función mecánica llegó a mi boca con una simple palabra:-Vacío- dije.
Quedaban diez minutos para acabar mi consulta pero me levanté y me marché sin decir una palabra más. Ese era mi único y gran problema. Mi vacío.
Porque señores, no hay cosa que más ocupe que nuestro espacio sin rellenar. Ese pedacito que nos falta y que no seriamos nosotros sin él. Porque si falta, tu no existes.No eres. No sientes.


sábado, 28 de septiembre de 2013

APARIENCIAS.

Creo que el titulo lo dice todo. Nos basamos en la apariencias de la gente antes de conocerles y creo que es unos de los mayores fallos que tiene la raza humana. Algo tan cruel como despreciar a una persona con solo una mirada, un simple cruce. Una persona con la que no has mantenido ningún tipo de acercamiento en la vida pero que igualmente tú automáticamente la odias sin un motivo concreto, solo que no te gusta lo que ves y fin. ¿ Os parece justo?.
Por desgracia lo hacemos inconscientemente la mayoría de las veces por que somos como ordenadores en ese sentido. Nos han implantado un chip en la cabeza en el que esta codificado que has de alejarte de toda aquella gente que no se encuentre en tu rango de gustos, aficiones etc .. O simplemente que tenga el pelo de cierto color o lleve tatuajes de cierto tipo. Los despreciables somos nosotros individualmente (y me incluyo) ya que de una manera u otra nos sale por propia 'naturaleza'. Por eso nuestros grupos de amigos, de gente con la que nos relacionamos tenemos todos una forma de ser determinada, una forma de hablar, de vestir, de comportarnos. Y si esta parte de nosotros no existiera seguramente habría mucha más mezcla de conocimientos, culturas y religiones. No tendríamos eso complejos de mirar y que te miren mal, habría una gran libertad de pensamiento (mayor a la que hay ahora) y entre todos seguro que el mundo iba mucho mejor. Pero soñar es gratis ¿Verdad?. Y ojala esto fuera realidad porque un poquito de cada uno nos haría una unidad entera.