Llegaste como un maremoto a la isla del amor.
Encendiste la chispa de la pasión.
Desencadenaste mi cuerpo mortal de las esposas de la soledad.
Navegaste por mi pecho con tu barco por un mar de caricias.
Destrozaste cada esquina de esta cama.
Suspiraste al viento con un grito de amor.
Sin palabras lo dijiste todo.
Eres como la Luna, cada mañana te marchas.
El Sol nos separó.
Te marchaste como las nubes tras el viento.
Solo me quedó tu olor.

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