jueves, 14 de enero de 2016

Todo tiene solución

Nadie era capaz de decirlo, pero todos veían que ella tenia un problema y nos hacíamos los locos para normalizarlo, aunque algunas veces se notaba que había tensión cuando estábamos todos juntos reunidos y se hacían comentarios sin querer que en el fondo gritaban todo lo que a ella le estaba sucediendo. Pensaba que ninguno nos íbamos a dar cuenta, que sus problemas no saldrían a la luz y que ella sola podría soportarlo. Obviamente con el tiempo se le fue notando más y más, físicamente daba pena.
Parecía una extraña a nuestro lado pero la seguíamos queriendo. Decidimos actuar cuanto antes, fuimos tontos dejando que esto se alargara pensando que ciertamente ella se recuperaría sola. Desgraciadamente no es tan fuerte como ella aparenta y la hemos escuchado llorar la mayoría de las noches. No parecemos sus amigos habiendo ignorado que pasaba algo, ahora el arrepentimiento nos consume. Lo amigos se ayudan supuestamente aunque ella no lo quiera, sabemos de sobra que es muy cabezota y le cuesta admitir las cosas.
Conseguimos hablarlo y después de un par de horas discutiendo se ha echado a llorar, aún no ha conseguido parar. Tenía demasiado contenido. Al menos la solución ya está en marcha y se siente mejor, después de todo cuando se te acaba la fuerza, tus amigos pueden cederte un poco para que vuelvas a levantar cabeza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario