martes, 10 de noviembre de 2015

Aprender a disfrutar.

Vivimos todo pensando en un fin, y quizás ese sea nuestro mayor error. Solo nos fijamos en el final y dejamos de lado todo el trayecto que hemos empleado para alcanzar algo, reduciéndolo a unos pequeños instantes de placer sin pensar en todo lo bueno o lo malo sucedido, o en las personas que han hecho que todo lo posible para que tu disfrutes unos pocos minutos de esa euforia infinita pero, leve al mismo tiempo. 
Creo que es importante que sepamos apreciar cada uno de los pequeños momentos que nos da la vida, para que, el día que tengamos que resumirla no se base en cuatro o cinco minutos de gloria, sino que, no tengas las palabras suficientes como para explicar todo lo vivido. Como si necesitaras otra vida para explicar esta. 
Porque parece que no, pero aún nos tienen que enseñar a vivir.


Algún día todo tendrá sentido. Así que, por ahora, ríete de la confusión, sonríe a través de las lágrimas y síguete recordando que todo pasa por una razón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario