Hola, sé que me has llamado y buscado. He estado fuera unos días y lo siento, no sabía que me necesitabas. Yo también necesitaba un respiro porque me has tenido muy ocupado últimamente con todos esos chicos. En mi agenda ya no entraban más cosas, por eso espero que comprendas que esto era merecido.
¿Cómo estás? No te veo tan ilusionada como antes. Ya no te brillan los ojos y te faltan sonrisas. Parece que me fui en el peor momento y la verdad, de eso sí que me culpo. Vamos, tienes que animarte y salir a despejarte porque así no llegas a ningún lado.
Le has hecho demasiado caso a ese idiota que tienes por corazón y ahora te ves destrozada. Cuantas veces te habré dicho que me tienes que hacer un poco más de caso cuando te hablo. Creo que nunca te he mentido, no como él. Por lo menos ya estoy de vuelta para poner todas las cosas en orden y a partir de ahora avisaré mis ausencias porque, por lo visto, las cosas empeoran de forma exponencial cuando me voy.
Lo has tenido que pasar muy mal para no parar de llorar cada vez que lo recuerdas y eso no es sano. Yo no te puedo hacer olvidarlo si tu no pones de tu parte, pero si estoy dispuesta a ayudarte y lo sabes. Siempre lo hago. Ahora solo te hace falta tiempo.
Ánimo cariño, ya estoy de vuelta. Lo superaremos.
Fdo: La razón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario